El FC Barcelona ha decidido recurrir una multa de 602 euros impuesta por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tras una queja formal del Atlético de Madrid por un presunto contacto irregular con el delantero Julián Álvarez. El club rojiblanco presentó la denuncia en julio, alegando que el Barça se había puesto en contacto con el jugador sin notificarlo primero a su club, propietario de su ficha.

El Atlético activó el procedimiento al considerar que se vulneraron los reglamentos sobre aproximaciones a futbolistas con contrato. La RFEF, tras examinar el caso, aplicó la sanción económica bajo el artículo 133 de su reglamento disciplinario, que castiga el incumplimiento de obligaciones reglamentarias. Se trata de la sanción económica máxima prevista para este tipo de infracción menor.

Desde Barcelona se mantiene una postura firme. El club azulgrana rechaza la versión del Atlético y asegura que realizó una comunicación formal de su interés al conjunto madrileño, pero no obtuvo respuesta. Su decisión de recurrir no se basa en la cuantía, que consideran insignificante, sino en el principio de no admitir una conducta que niegan haber cometido. Aceptar el pago equivaldría, en su opinión, a reconocer un hecho que no ocurrió.

El caso también llegó a la FIFA, pero el organismo internacional se declaró incompetente, dejando el asunto en manos de la RFEF como jurisdicción doméstica. Mientras se resuelve este litigio administrativo, Julián Álvarez sigue siendo jugador del Atlético de Madrid con un contrato vigente hasta el 30 de junio de 2030.

El delantero argentino, lejos del ruido, se ha reincorporado al equipo y ha recuperado su mejor versión. De hecho, fue el autor del único gol en la última victoria del Atlético, un 1-0 ante el Deportivo La Coruña el pasado 24 de octubre. Tras ese encuentro, Álvarez se disculpó con la afición por su comportamiento durante el verano, un gesto que fue muy valorado por su entrenador.

Diego Simeone dijo: "Valoro mucho de las personas cuando piden el perdón porque pedir perdón no es fácil.".

El Atlético de Madrid afronta este asunto desde una posición de fuerza deportiva. El equipo de Simeone es segundo en La Liga con 25 puntos, tras sumar ocho victorias, un empate y una sola derrota en las primeras diez jornadas. Su racha de buenos resultados es clara, con cuatro victorias y un empate en los últimos cinco partidos, lo que les sitúa a solo dos puntos del líder, el propio Barcelona. El próximo compromiso es una visita a Levante, el 31 de octubre, un rival que ocupa la decimocuarta plaza. Los colchoneros buscarán seguir sumando en su calendario para mantener la presión en lo más alto de la clasificación.

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