Julián Álvarez ha pedido perdón a los aficionados del Atlético de Madrid tras el gol que les dio la victoria en Liga. El delantero argentino selló el 1-0 ante el Deportivo de La Coruña en el Metropolitano y aprovechó para cerrar la polémica veraniega sobre su futuro.
El futbolista reconoció públicamente su error después de que durante el mercado de verano expresara su deseo de abandonar el club, con el Barcelona como destino preferente. La directiva rojiblanca, encabezada por el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín, se negó en redondo a negociar su salida, una postura que mantuvo al jugador en la capital.
"Fue un error por mi parte, tanto en la forma como en el momento, y sobre todo porque entiendo por qué la gente está enfadada", explicó Álvarez. Sectores de la grada habían mostrado su descontento con pitidos y abucheos durante el arranque de temporada, algo que el delantero dice comprender. "Yo también me habría enfadado en su posición", admitió.
Remontada anímica y futbolística
El gol del pasado sábado, asistido por Alejandro Grimaldo en el minuto 48, es su segundo consecutivo tras el que logró en el empate en Stuttgart. Álvarez ha señalado que su rendimiento ha mejorado notablemente en las últimas semanas, tanto a nivel físico como en el manejo del balón. Agradeció el apoyo de sus compañeros durante este periodo complicado, un factor clave para su recuperación.
El triunfo mantiene al Atlético en una racha imparable de seis partidos sin perder en Liga, situándolo segundo en la clasificación con 25 puntos, a solo dos del líder Barcelona. El equipo de Diego Simeone ha sumado cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco compromisos, con una solidez defensiva que se refleja en los ocho goles encajados en diez jornadas.
El partido ante el Deportivo no estuvo exento de suspense. El conjunto visitante, con Kang-in Lee muy activo, tuvo ocasiones claras en la primera parte a través de Yeremay y Amatucci. Ya en el final, Kevin falló un gol cantado con Jan Oblak batido, lo que hubiera supuesto el empate. Simeone reaccionó con cambios tácticos en el descanso, dando entrada a Le Normand y Giuliano para asegurar el resultado.
Con la polémica superada, el foco vuelve al terreno de juego. Álvarez afirmó que su única preocupación ahora es el trabajo. "Ahora tengo que centrarme en trabajar duro, en seguir mejorando mi rendimiento junto a todo el equipo", declaró. El Atlético afronta su próximo reto el sábado 31 de octubre visitando a un Levante que ocupa la decimotercera plaza.
Read the full report at sports.yahoo.com
