El Atlético de Madrid se prepara para un choque continental de primer nivel cuando reciba al Bayern Munich en el Wanda Metropolitano este martes. El encuentro, correspondiente a la fase de grupos de la Liga de Campeones, supone un test de máxima exigencia para el equipo de Diego Simeone, que llega en un gran momento de forma.

El conjunto rojiblanco encadena cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco partidos, una racha que le mantiene en una sólida segunda posición en La Liga con 28 puntos. Tan solo están a dos puntos del líder, el Barcelona, rival al que se enfrentarán el próximo fin de semana. En su último partido, el pasado sábado, el Atlético venció 0-2 al Levante con goles de Alejandro Grimaldo y Giuliano Simeone.

El estado del equipo

Diego Simeone contará con una plantilla prácticamente completa para este compromiso. El único jugador que se mantiene en la enfermería es el lateral derecho Nahuel Molina, quien sigue recuperándose de una lesión muscular. Su ausencia podría ser cubierta por el joven valor de la cantera, Pablo Barrios, quien ha mostrado versatilidad para actuar en esa demarcación. Por lo demás, el Cholo tendrá a su disposición a figuras clave como el máximo goleador de la temporada, Álex Baena, autor de cinco goles en once apariciones.

El entrenador argentino ha destacado la importancia de mantener la intensidad defensiva que ha caracterizado al equipo. "Sabemos la calidad que tiene el Bayern, un equipo que siempre aspira a todo en Europa", explicó Simeone en rueda de prensa. "Nuestra idea es competir con nuestra identidad, con garra y con la fuerza de nuestro estadio".

El desafío bávaro

La visita del Bayern Munich siempre es un acontecimiento especial. El equipo alemán, dirigido por Vincent Kompany, llega también con ambiciones de liderar el grupo. Su potente delantera, encabezada por Harry Kane, supone una amenaza constante para cualquier defensa. El Atlético tendrá que estar especialmente concentrado para neutralizar su poder ofensivo y aprovechar sus propias transiciones rápidas, un sello de la casa en el Metropolitano.

El partido se enmarca en una semana decisiva para los intereses rojiblancos. Tras medirse al Bayern, el equipo viajará a Barcelona para un duelo directo por el liderato en La Liga el próximo domingo.

Con el estadio lleno y una afición entregada, el ambiente en el Metropolitano promete ser electrizante. Un buen resultado ante el gigante bávaro no solo impulsaría la clasificación en la Champions, sino que daría un enorme impulso de moral de cara al clásico dominical contra el Barça.